LA NEGACIÓN
Manolo pasó los últimos seis meses en el hospital acompañando a su esposa aquejada de una grave enfermedad. Veía cómo se iba deteriorando día a día pero, mantenía la esperanza: "quizás mañana esté un poco mejor". Durante mucho tiempo alimentó este pensamiento pero finalmente su esposa murió.
Cuando perdemos a alguien, no podemos soportar el dolor que inunda de repente nuestras vidas. Así que, negamos la situación.
Pérdida significa cambio, adaptación y evolución.
Para asimilar la nueva situación tenemos que realizar un intenso trabajo personal. Esto provoca miedo, nos enfrentamos a nuestras inseguridades, y no queremos-no podemos- ver la realidad.
La primera reacción que tenemos es ¡protestar!, no estamos dispuestos a aceptar la nueva situación, por eso la negamos.
La negación de una pérdida; es el modo en que nos preparamos para aceptarla, junto a los sentimientos que la acompañan.
Cuando pierdes a un ser querido , experimentas diversos sentimientos. Algunos te resultan nuevos y otros más intensos que nunca. En cualquier caso, lo que está claro es que sentirás muchas cosas para las que te sientes preparado.
La persona viuda sigue sintiéndose unida a su pareja pero sabe que se marcha a dormir sóla por la noche.
El divorciado experimenta tanto la alegría de su nueva libertad, como la tristeza de estar solo y estos sentimientos se entremezclan.
El hombre que acaba de perder su trabajo imagina un universo de posibilidades pero al mismo tiempo siente que su mundo se está derrumbando.
Te enfrentas a la tarea de sentir dolor y felicidad, lágrimas y risas. Los sentimientos "locos" y contradictorios son síntoma de que necesitamos identificar quiénes somos ahora, después de haber vivido la pérdida.
Emilio acaba de terminar su carrera universitaria con excelentes notas. Su familia está muy contenta y orgullosa de él. Sin embargo una profunda tristeza le invade: No sé, me siento fatal, tanto tiempo estudiando, tantos años preocupado por dar todo de mí y pensar que así sería un "hombre de provecho" como dice mi madre. Y ahora que realmente sé que tengo una formación, me siento tan "raro", me siento tan vacío...
He dedicado toda mi vida a estudiar y no sé si voy a ser capaz. Me da miedo enfrentarme al trabajo porque no sé si estoy preparado.
Emilio afronta una nueva etapa de su vida en la que todo es desconocido y como es lógico siente miedo. Se enfrenta a una pérdida, deja de ser estudiante, abandona toda una vida de horarios, exámenes, estudios...y al mismo tiempo abre otra gran puerta llena de posibilidades: el mundo laboral.
Necesita tiempo para adaptarse a la nueva situación. Si aceptamos nuestros sentimientos como una parte normal de superación del dolor, todo será mucho más "llevadero".
|