Aumento de la sugestionabilidad.
Aparece una actitud más receptiva. En un estado de relajación más profunda, resulta más fácil imaginar, crear o revivir situaciones pasadas, presentes o futuras. Podemos así introducir cambios que mejora la vida del paciente.
Mayor implicación emocional.
Durante la sesión, la persona tiene la sensación de "sumergirse" en las situaciones o estados emocionales que le sugiere el psicólogo.
Focalización de la atención.
Los mensajes que recibe la persona tienen especial importancia y mayor efecto.
Distorsión del tiempo.
El tiempo es fundamentalente subjetivo a lo largo de toda la sesión.