
|
CÓMO AFECTAN A LOS NIÑOS
En los niños las pesadillas pueden ser el reflejo de que algo les está preocupando y es una llamada de atención para los padres. Los motivos pueden ser muy variados: cambios de colegio, la llegada de un hermano, celos, problemas de relación con padres/compañeros, malas notas, inseguridad, etc.
Métodos para evitarlas:
Evitar películas violentas, baños de agua caliente, etc... son recursos agradables y relajantes. Pero nada más reconfortante que sentir el cariño de los padres, besos, la confianza y comunicación. Que el niño se sienta querido y valorado mejorará mucho la situación.
Además podemos evitar actividades muy dinámicas (deportes) a últimas horas del día, no tomar bebidas excitantes, tener horarios fijos para cenar, dormir, etc. Apoyarse en muñecos/peluches a los que se sientan especialmente vinculados, leerles un cuento antes de dormir. Pero sobre todo, ¡sobre todo, quererles!, estar con ellos, compartir cosas/actividades agradables, reírse con ellos.
Nunca regañarles ni hacerles sentir mal porque tengan pesadillas, de esta forma sólo agrandaremos el problema. Dáles tu apoyo y comprensión.
Los niños necesitan el afecto y cariño de sus padres de forma constante y las pesadillas pueden ser simplemente una demanda, una llamada de atención porque no lo están recibiendo o hay algo que les preocupa, reflexiona sobre ello.
|